miércoles, 22 de enero de 2014

Yo siempre lloré por no reír.

Ridere.
Etimología: del latín; reír.

Siempre me preguntan por qué me llamo así, en momentos de esa intimidad de la cual nadie me puede invadir, hablo de mi pieza, de mis escritos, mi música y mi corazón.

Todo siempre es más fácil cuando te explican las cosas, y no darse el tiempo de poder buscarla y sorprenderte con "oye, yo sé que significa" y ahí tu reír y pensar "mish" y no hablo de Ridere en particular, sino de miles de cosas que a diario uno tiene dudas.

A veces me pregunto de que nos reímos, cuales son esos motivos de ese dolor en la guata cuando algo está pasando, esa maravillosa sensación de reír y bien fuerte y contagiar al resto, quizá.
Para mi reír es un ejercicio increíble, aunque después me duele la cara (depende)
Río de cosas simples, de los amigos eternos, de los momentos que te causan tranquilidad.
De mí, sobre todo de mí.
por eso nunca pararé de reír.


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y quema

 Así es. Todos los días, en la mañana, en la tarde, en la noche y hasta en el sueño. Así quema.